De resaca Expo...

 

Hoy estamos de resaca Expo. Ayer tuvo lugar la clausura tras un fin de semana en el que hasta caminar se volvía una tarea complicada en el recinto de la Exposición Internacional de Zaragoza 2008.

Los redactores del blog de MasterD estuvimos tanto el sábado como ayer para vivir en directo los últimos momentos del verano que cambió la historia de Zaragoza.

Ayer se vivieron segundos de nostalgia, incluso algunas lágrimas, por lo que acaba. Por este sueño en el que Zaragoza se volcó plenamente y que finalizó anoche. Aunque los discursos del alcalde, de Marcelino Iglesias e incluso el del presidente del Gobierno, coinciden en que la Expo solo era un paso del éxito definitivo. La Exposición Internacional no era el fin, era el medio para concienciar sobre el agua como recurso de todos  y el medio para convertir a Zaragoza en una ciudad del siglo XXI, una ciudad cosmopolita, con ilusión y con ganas de crecer tanto demográfica como económicamente.

La Expo acabó con una brillante clausura, con Tamara Rojo espectacular y unos fuegos artificiales convertidos en obra de arte.

Hoy es lunes, un lunes de resaca para la mayoría de los zaragozanos que han vivido desde el 14 de junio implicados en convertir a Zaragoza en una nueva ciudad. Ayer vibraron en el adiós a la Expo, que en realidad es un hola a la nueva vida de la ciudad.

Tenemos puentes nuevos, unas riveras convertidas en paseo marítimo (en realidad, fluvial), un parque impresionante e incluso lo que siempre quisimos tener: una playa.

Y, otra vez obras. Obras para convertir el recinto en un parque empresarial a la altura de las grandes urbes. Un parque empresarial pero que esté abierto al gran público con zonas peatonales, bosquetes, centros culturales y zonas de ocio.

La obra es majestuosa. Será el mismo espacio y recordaremos las horas de diversión por pabellones y plazas temáticas, pero con una nueva imagen. Serán edificios sostenibles en los que las nuevas tecnologías y las energías renovables serán las grandes protagonistas. Aunque los pabellones vendrán a nuestra memoria, y el edificio de MasterD, para muchos seguirá siendo México y el pabellón de Japón o África, siempre serán Japón y África para muchos zaragozanos. Es lo que tiene la nostalgia y la memoria.

MasterD está ansiosa por su nueva sede. Quedan dos años para la transformación pero las ganas son inmensas. Para nosotros, la Expo tenía que terminar, para poder cambiar la ubicación de nuestra central y que nuestra empresa figure en dicho parque empresarial, ejemplo de urbanización y modernidad. Estar en el recinto es estar en el centro del todo, ser parte importante de la ciudad, objetivo importante de MasterD.

Anoche, la Expo cerró sus puertas, pero Zaragoza las tiene abiertas para el crecimiento, para la innovación… MasterD ha querido vivir la transformación de la ciudad de primera mano y ligar la Expo a su historia como empresa y como proyecto de crecimiento empresarial.