Porque opositar es una buena opción de asegurar tu futuro

 
Desde siempre hemos visto el empleo público como una salida apetecible y deseada. ¿Quién no ha soñado alguna vez con cambiar su vida? ¿Tú no?

Ser funcionario es vivir con la certeza, con la seguridad de un empleo estable, de un empleo seguro, de un empleo para toda la vida.

Esta idea siempre ha rondado por muchos de nosotros, pero hoy, en la situación en la que vivimos, en la coyuntura económica y social en la que nos movemos, opositar es la mejor opción, es trabajar hoy por un futuro seguro y esto, en nuestra realidad, es una apuesta, mejor dicho, la mejor apuesta.

Pensemos en los datos que nos llegan, tenemos una tasa de desempleo que ronda el 23% de la población activa, ¿Qué significa esto? Pues que hablamos de más de cinco millones de parados en España. Frente a esta situación, podemos ponernos a trabajar por nuestro futuro. Podemos optar por opositar.

Estamos inmersos en un vacío informativo respecto de las a las posibilidades que nos ofrecen las administraciones públicas. La negatividad con que se presentan las noticias económicas ha impregnado también las noticias que nos llegan del empleo público.

Pero parémonos un momento y veamos datos. El año pasado Andalucía convocó más de 4.600 plazas o el País Vasco más de 2.700 plazas, ¿no te parecen interesantes estos datos? ¿Conoces las convocatorias de tu  Comunidad Autónoma? ¿y las de tu localidad?

¿Has pensado cual es la plaza que quieres prepararte? ¿quizá bomberos? El año pasado se convocaron casi 700  plazas. Una de ellas podía habar sido la tuya. ¿Auxiliar administrativo, administrativo, policía local? Son muchas las posibilidades y una buena preparación es una gran garantía para conseguir tu sueño, para cambiar tu vida.

Y si hablamos de este año,  podemos fijarnos en las más de 2000 plazas de educación o las 100 de auxiliar administrativo convocadas, ¡y hablamos solo de los primeros meses del año!

La situación actual, según indican los medios, va a despegar a final de año. Esto aumenta las perspectivas para las ofertas de empleo público del año próximo y de los siguientes. Es, por tanto, el momento de comenzar, de dejar de soñar, de ponernos a trabajar.

¡Dejemos la preocupación y comencemos a ocuparnos de nuestro futuro!