Economía Social, empresas y empleo

 

Ser autónomo y trabajar al servicio de uno mismo y de los demás no es una utopía. La nueva ley del autónomo, hoy por reforzar y el impulso que el nuevo gobierno quiere darle a la economía social hacen que dedicarse al servicio de la sociedad, en especial al mundo rural, por cuenta propia esté en tu mano.

Alguien que quiere trabajar para sí mismo y que le gustan diversas actividades o sectores no suele decidirse a montar una empresa porque piensa que ese negocio ya está muy trillado. Pero, ¿nunca has pensado que quizá en el mundo rural eso sea posible? La competencia es menor, los precios de locales y mano de obra suelen ser más baratos y, además, está el factor de las subvenciones, muy en auge en el campo del desarrollo local gracias a los programas LEATHER +. La economía social está de moda. Está a medio camino entre el servicio público y el sistema capitalista radical. Es una forma interesante a la hora de acogerse al trabajo autónomo. ¿Pero que es eso de la economía social? Aparece a finales de los años 70 en España como una vía alternativa a las formas tradicionales de empresa, motivada por el grave deterioro del empleo y la profunda situación de crisis económica que se vivía en aquellas fechas.

Abuela

La característica fundamental que diferencia a una empresa que adopta una entidad jurídica encuadrada en la Economía Social (Sociedad Anónima Laboral, Sociedad Limitada Laboral o Cooperativa de Trabajo Asociado) de las empresas tradicionales es que, mientras en éstas el trabajo y el capital suelen estar separados, en las Empresas de Economía Social el trabajo es el principal capital de los socios, que lo aportan como base y garantía primera para la constitución y el desarrollo de la empresa.

La economía social integra dos subsectores:

a) El subsector de mercado, integrado por las empresas con organización democrática (una persona, un voto) y con distribución de beneficios no vinculada al capital aportado por el socio.

Este subsector esta formado por las siguientes formas jurídicas:

  • Cooperativas
  • Sociedades laborales
  • Sociedades Agrarias de Transformación
  • Empresas mercantiles no financieras controladas por agentes de la economía social
  • Cooperativas de crédito y secciones de crédito de las cooperativas
  • Cajas de ahorro
  • Mutuas de seguros
  • Mutualidades de previsión social

b) El subsector de no mercado, que integraría a las instituciones privadas sin fines de lucro al servicio de los hogares.

Este subsector estaría integrado, según ambos autores referidos, por las siguientes formas jurídicas:

  • Asociaciones
  • Fundaciones
  • Otras formas jurídicas

Esta parte de la realidad social situada entre la economía pública y la economía capitalista y con potencial de ser una alternativa a estas, que se denomina economía social, ha dado luz a otras voces como tercer sector, tercer sector solidario, sector voluntario, sector no lucrativo, sector solidario, economía solidaria, iniciativa social y otras locuciones, que designan realidades muy próximas. Aun considerando la existencia de una auténtica inflación de vocablos en este campo, en la actualidad es posible afirmar que las concepciones principales de esta realidad social que pugnan por economía plural, actuando tanto en el ámbito del mercado como en el no mercado en pro de un desarrollo social y económico colectivo no excluyente.

Rural

El desarrollo rural y la economía social pueden ir ligados a muchos sectores, especialmente a la rama sociosanitaria, educación e incluso turismo.

Puede que ahora sea la oportunidad de todos aquellos que desean empezar de nuevo. Se han creído soñadores, pero ahora el sueño puede hacerse realidad. ¿Has pensado hacer una casa rural en tu pueblo?, piensa que puedes convertirla en una empresa de economía social rápidamente. Puedes contratar a personas que no logran encontrar ocupación ya bien sea por un factor social o personal o puedes prepararla para personas con discapacidad. O puede que tu idea sea otra. Siempre quisiste tener una mini residencia para ancianos pero sin la frialdad de las ya existentes. Vamos, que tienes la idea brillante de montar en tu comarca una empresa que de cobijo a personas solas que no pueden valerse por si mismas pero que se niegan a vivir en una residencia, que quieren tener su espacio, su hogar propio. O tal vez, tú, si, tú, tienes la interesante idea de crear una empresa que cubra las necesidades de ocio tanto de niños como de ancianos en una determinada franja horaria. Me imagino que hoy muchos nos veremos reflejados en esos incrédulos.

Dedicarse a hacer el bien no tiene porque ser altruista, ni tiene que ser únicamente un servicio público. Todos sabemos que los servicios públicos no llegan a todos los lugares, hay zonas deprimidas carentes de determinados servicios que un individuo partícular puede crear sin necesidad de que haya un servicio público y ayudar al desarrollo local con la contratación de personal y con la actividad en sí.

El momento empieza ahora. El nuevo Gobierno salido de las elecciones del 9 de marzo ha prometido fomentar la Economía Social sacando una Ley General de la Economía Social para favorecer la cultura emprendedora e innovadora apoyando la puesta en marcha de proyectos de autoempleo y economía social mediante planes integrales de asistencia técnica, ayudas a la inversión y fomentando nuevas actividades relacionadas con los nuevos yacimientos de empleo.

Además pretende apoyar a las empresas de la economía social que se constituyan para desarrollar actividades en el ámbito de los servicios públicos y del bienestar social, como la enseñanza, la salud, los servicios sociales y a la comunidad.

MasterD te ayuda para que no dejes escapar este tren. Entre su oferta formativa encontramos una gran variedad de cursos que pueden servirte tanto para crear la empresa de economía social que siempre has soñado como para trabajar en una de ellas ya que su auge hace que la necesidad de trabajadores sea imperante. Los cursos profesionales de turismo rural, de dirección y gestión de entidades geriátricas, educador sociocultural, animador deportivo, de ayuda a domicilio o auxiliar de geriatría entran dentro de la formación necesaria para trabajar en los muchos campos de la economía social.

 
 

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